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Hace tiempo escribí un artículo con un título parecido al de este, lo llame “El secreto lenguaje de los restaurantes”. Estaba inspirado en cierta observación que había tenido oportunidad de hacer en mis años en Londres. En aquel entonces, recién divorciada y con apenas treinta años, me dediqué a fiestear y flirtear lo más posible, supongo que en compensación por lo que no había fiesteado antes (me casé a los diecinueve, todo un infanticidio). El secreto lenguaje del que hablo tiene que ver con la lectura que yo hacía de mis festejantes (me encanta esta palabra tan uruguaya) según el tipo de restaurante al que me llevaban en una primera cita. Observé, por ejemplo, la evidente diferencia que había entre el tipo que me llevaba a un restaurante supercarísmo y tradicional y el que elegía uno muy de moda. También la más sutil entre el que deseaba impresionarme y el que pretendía usarme de bonito florero ante sus amigotes o clientes. O la que separa al señor refinado pero con poca pasta del rico quieroynopuedo y, por supuesto, la muy evidente que existía entre el festejante que tenía intenciones más duraderas y el que pretendía correr demasiado… Es así, los restaurantes dicen mucho de quien los elige. Tanto como la ropa que usa o la colonia que prefriere. Tal vez por eso, porque me divierten muchos estos secretos y muy reveladores lenguajes, he disfrutado tanto con la lectura de Madrid me Marta, el último libro de Marta Robles, que tiene como subtítulo Una guía diferente para conocer los rincones más originales: restaurantes, hoteles, tiendas, curiosidades, museos. Y lo es, diferente, quiero decir. Porque todos estos asuntos que acabo de mencionar vienen clasificados según lo que uno busque, el efecto que desee causar, el nombre de los famosos que puede uno encontrar allí y, por supuesto, el dinero que quiera gastarse. Así, en el apartado de los restaurantes podemos encontrar los más adecuados para ir con amigos, o con niños, los románticos para una primera cita o, por el contrario, para decir adiós a un amor que se nos ha quedado viejo. Y es que en el mundo actual en el que la oferta de ocio y bienestar es tan vasta como diversa, todo lo que hacemos, comemos y compramos habla de nosotros y es interesante saber qué mensaje estamos dando a los demás con tan secretos y sutiles lenguajes. Antes no era así. Cuando en las ciudades había solo un par de restaurantes buenos y tres o cuatro tiendas monas nadie se ponía a analizar qué significaba nuestra presencia allí. Sin embargo, no todo son secretos lenguajes; en este libro hay otras muchas cosas y muy prácticas. ¿Quiere saber dónde arreglan bolsos y maletas? ¿Dónde alquilan ropa de grandes marcas o de alta costura para ir vestidos a esa fiesta/boda/etcétera por una módica cifra? ¿pintar un trampantojo? ¿y redecorar su casa en un outlet? Lo divertido de todo esto, además, es que el libro tiene un inconfundible tono literario (Marta es escritora y de las buenas) que hace que se lea como uno de esos libros ingleses llenos de humor y sabiduría. Dirán ustedes que se nota que somos muy amigas (¡y lo somos!) pero les aseguro que no les estaría hablando de su guía si no la considerara muy fuera de lo común. Porque otra de las cosas que aprendí en Londres en aquellos años en los que me dedicaba a coleccionar novios como si fueran postales, es que para leer bien los secretos lenguajes que todos emitimos sin darnos cuenta, es fundamental saber exactamente qué valora la sociedad en ese preciso momento. He aquí lo que vulgarmente se llama moda. Y ésta, nos guste o no, es mucho más que una manera frívola de querer “ser”, “parecer” o “pertenecer”. Es, ni más ni menos que conectar con lo que más intelectualmente suele llamarse “el espíritu de los tiempos”. |
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greenpeace - 01/03/2011
a muchisima gente le gustaria que escribiera sobre el cambio climatico es el tema de conversacion mas habitual como cambia el tiempo un dia te mueres de calor y otro de frio segun al-gre en su campaña -una verdad incomoda- el cambio climatico es una emergencia y segu mis ultimas noticcias el director de Greenpeace España se presenta a la selecciones por el PARTIDO VERDE EUROPEO porque sabe que la adminstracion no toma medidas de emergencia nos va la vida a todos el cambio climatico produce mas infartos que la cocaina segun la pagina de Greenpeace España.
cordialisimos saludos
ciberactivista de Greenpeace España
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Balayer - 21/02/2011
El mejor consejo sería la naturalidad, descartar la apariencia, saber estar, no pretender abrumar ni impresionar, dependeríua del ambiente, objeto de la cita y del festejante o festejado. Si se intenta deslumbrar al invitado, elucubrar, fantasear, puede que se estropee el festín. La persona, su conocimiento, comportamiento e indumentaria, edad y circunstancias podrían ser factores predeterminantes de la decisión.
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Antoine - 21/02/2011
Cuidado con los informes locales, con la guía del ocio, puede ser un debut y despedida, un hola y adiós. Allá cada cual, con la fortuna.
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greffier - 21/02/2011
El arte de seducir, de saber invitar, de elegir certeramente. Sitios familiares, amigables e infantiles,otros para el diálogo laboral, para los negocios, algunos para la primera cita, para la confirmación e incluso para la despedida, para el finiquito de una relación afectiva. Si no hay suerte puede ser un ágape breve, sin filia, sin eros, una ingestion alimenticia fugaz, un anhelo incesante de servir el postre, sin café ni puro, sin sobremesa. La suerte está echada, ojo al dato.
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antonio escribano escobar - 21/02/2011
La elección del lugar y del ambiente es un mensaje subliminal o explícito para el "festejante" invitado o convidado. Le diner "aux chandelles" prejuzga un romance, presagia una aventura, es una invitación a la intimidad, la tarjeta de visita de un eventual "flirt", un introito insinuante a una anécdota, a una historia. Si el local es adecuado puede desvelarse como un auténtico pórtico de la gloria (no el del maestro Mateo de Compostela), un ramillete de flores, un prólogo idóneo, si por el contrario, no hay una elección acertada, puede ser la puerta del infierno, el comienzo de un desastre. Suerte y al toro.
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Rosario - 20/02/2011
Carmen, mirá de acá te ibas a Gaza! estuviste hace nada!!!!
Yo conozco dos de tus primas por el lado Mañé, del Colegio que en primaria fueron mis hijos, después a tus tíos Posadas en realidad porque son personas públicas, no personalmente, me hace reír tu tío Ignacio por el humor , y una vez me lo encontré en un vuelo y de verdad es muy simpático!
y como Uruguay es un barrio , la hija de una de tus primas es amiga e iba al Colegio con mi hijo menor!
Hasta pronto si Dios quiere!
Rosario
Voy a España porque mi hijo mayor vive ahí, ah! y un amigo de él Jerónimo Sánchez Varela estuvo alojado en Madrid en la casa de tu hermano Gervasio!
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Rosario - 20/02/2011
Hola Carmen!
Termino de leer el diario el país de Montevideo-Uruguay y había un reportaje
tuyo!!! Bueno, que te hicieron, y no es así! yo soy fan tuya, leí Invitación a un asesinato en un día y medio porque estaba en Punta del Este, e iba a la playa , aunque lo llevaba!
Estuviste y no lo supe!!!!!
Siempre digo, voy a hablar con una de las primas así cuando viene me la topo, o cuando vaya a Madrid voy al Retiro, que de verdad voy porque me encanta y la encuentro!!!!
Sé que no tiene nada que ver con el artículo pero no es así!
Yo también deseo de todo corazón que un día en tu país te den un premio por lo que sos y lo que representás!!!!
Beso grande, GENIA!!!!!!
Rosario
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kaka - 18/02/2011
toda una prishilton sin nada en la cabeza frivola y falsa
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aldo - 16/02/2011
Carmen: es muy atractivo el articulo, particularmente me encanta pensar en la personalidad de sujetos que por primera vez veo, y los tomo como potenciales conocidos o amigos futuros, a modo de pasatiempo, tratando de descubrir hasta sus mas intimas costumbres, partiendo de la base de sus expresiones, formas de dirigirse, de hablar, sus gestos, ropa, e infinidad de cosas que ayudan a la causa.
Lo que mas disfruto a la hora de trazar un perfil, es basarme en la mirada, es el primer paso para dirigirme hacia su mundo, su presente, el hoy que los lleva hacia el lugar donde yo estoy, tratando de descubrir una mirada perdida, por problemas, nervios, extrema tranquilidad, completando el resultado final, la vestimenta, maquillaje, objetos que eventualmente poseen, etc, todas cosas que me dicen que significa o puede sugerir una determinada mirada de aquellas personas solitarias que se encuentran en lugares publicos, quizas es una forma de lenguaje corporal, en definitiva es atrapante percibir la diversidad de personas que comparten nuestro "hoy", y mas apasionante es pensar en que algo puede traer a esas personas y se logra ese "milagro" de descubrir cuan acertados o no estabamos en nuestras presuposiciones.
muy lindo el articulo, un saludo!
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Ana - 15/02/2011
Estimada Carmen: es cierto que los restaurantes tienen un lenguaje propio, en realidad cualquier cosa lo tiene. Yo cuando compro en el supermercado me fijo en los carros de las personas que esperan en la caja y por ellos deduzco mil cosas de la persona que lo lleva...Las cosas que rodean a las personas hablan mucho de ellas mismas y a mí me sirven muchas veces para forjarme una primera impresión.
Me ha encantado tu artículo. Un cordial saludo
Ana.
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