La Feria Internacional del Libro de Bogotá llega a su fin con lleno total
La 35ª Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) cerró sus puertas el 2 de mayo de 2023 después de quince días con más de 1.500 actividades culturales, 500 invitados nacionales a internacionales de 25 países y 500 expositores. Por su media docena de espacios para debates, conferencias, presentaciones y diálogos pasaron autores consagrados como Fernando Vallejo, Piedad Bonnett, Darío Jaramillo, William Ospina, Pilar Quintana, Juan Gabriel Vásquez y Carmen Posadas entre otros muchos.
Aquí un pequeño resumen de algunos de los momentos más destacados.
William Ospina, viajero con Humbolt
William Ospina presentó su reciente libro Pondré mi oído en la piedra hasta que hable (Random House) en el Auditorio José Asunción Silva. Para Sebastián Estrada, su editor, «aquí confluye su obra poética, su obra novelística, su obra ensayística. Al final, en William se cumple aquello de que sí está escribiendo un solo libro, porque en toda su obra hay unas preocupaciones que se revelan en Pondré mi oído en la piedra hasta que hable.».
William Ospina: «Humboldt es más que el ejemplo de un sabio, que lo es, de un científico, que lo es, es el ejemplo de un gran viajero deslumbrado ante el mundo. Cuando me dediqué a la literatura pensé que me iba a volver más sedentario y estar en unos gabinetes, leer unos libros y escribirlos. Pero a mí los libros me han obligado a viajar. A veces voy a los colegios y les digo a los jóvenes, para que les pierdan el miedo a los libros y al sedentarismo que los libros parecen producir, que a mí la literatura me volvió u viajero y casi, casi, un aventurero».
«Creo que es una novela y un ensayo biográfico. No me interesa mucho el género. Me interesa seguir la vida de un ser humano, en este caso de Humboldt y los seres que lo rodearon. Tratar de reconstruir esa vida con modestos recursos que tengo. Tratar de documentarme muco y no ser esclavo de esa documentación . Y esforzarme, sin saber muy bien que significa eso, porque el libro esté vivo».
Nuccio Ordine defiende la educación y advierte del peligro de las redes sociales
“El primer enemigo a combatir es la ignorancia, porque la ignorancia es una fortaleza sin puente levadizo”, afirmó Nuccio Ordine en la FILBo 2023. El filósofo, historiador y escritor italiano que se ha hecho famoso con a publicación de libros en los que reivindica la importancia de la lectura de los clásicos a través de títulos como La utilidad de lo inútil y Los hombres no son islas (ambos en Acantilado).
“Los libros contienen las palabras de los sabios, los ejemplos de los antiguos, las costumbres, las leyes y la religión. Viven, discurren, hablan con nosotros, nos enseñan y consuelan, hacen que nos sean presentes poniéndonos ante los ojos cosas remotísimas de nuestra memoria. Tan grande es su dignidad, su majestad y, en definitiva, su santidad, que si no existieran seríamos todos rudos e ignorantes”, citó Ordine.
El autor italiano habló sobre la importancia de la educación y las consecuencias negativas que se producen tras una enseñanza basada en las reglas del mercado: “Los parámetros de la enseñanza están cada vez más condicionados por las directrices de agencias públicas y privadas”.
Ordine criticó la forma en que se están impartiendo conocimientos en la actualidad y cómo no se busca formar a seres humanos pensantes sino a personas aptas para el sistema: “La eficiencia de la enseñanza no se mide ya por los conocimientos que deben compartirse a los estudiantes sino por las competencias y habilidades que los alumnos deben adquirir, con vistas a su futura inserción en el mercado laboral”.
En cuanto a las redes sociales, Nuccio Ordine se mostró pesimista: “Educar a los jóvenes para que se vuelvan dependientes de los teléfonos inteligentes y de las redes sociales es muy peligroso para el futuro de la democracia. La tecnología crea la inclusión de diálogo, acostumbrándonos a cultivar un lenguaje pobre y una racionalidad carente de todo rigor argumentativo”.
Juan Gabriel Vásquez y la función de la novela
El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez conversó con Yolanda Ruiz sobre varios de sus libros. Entre las reflexiones que hizo destacamos:
«No leemos novelas, ni las escribimos para juzgar ni para ir juzgado a la gente dividiendo al mundo entre culpables e inocentes; señalándolos con el dedo, condenando y absolviendo. Leemos novelas para entender. Esa es la gran diferencia. Esa es una de las grandes propuestas que nos hace el género de la novela. No juzguemos a Madame Bovary por ser una mujer infiel, entendámosla, de dónde viene esto, qué le pasó en la vida. Hagamos preguntas. Las novelas, para mí, cuanto mejores más cierto es que se interesan en las preguntas, no en las respuestas. Una novela no quiere dar respuestas, no quiere hacer juicios, no quiere dar condenas o absoluciones. Una novela quiere hacerse preguntas y, a partir de eso, hacerse entender«.
Álvaro Mutis: cien años de “el alma de la fiesta”
Álvaro Mutis fue catalogado por los escritores mexicanos Jorge Volpi y Guillermo Arriaga como “el alma de la fiesta” porque ayudaba a los demás, los impulsaba. Recordaron que fue el puente de conexión entre dos culturas, México y Colombia, y que trazó una estrecha relación entre generaciones. Esas palabras las dedicaron durante el homenaje por el centenario del nacimiento del poeta y narrador colombiano que vivió desde muy joven en México.
Álvaro Mutis fue uno de los mejores amigos de Gabriel García Márquez, otro colombiano que se fue a vivir a Ciudad de México a comienzos de los años sesenta y allí escribió Cien años de soledad.
Guillermo Arriaga recibió un gran respaldo de Mutis para que se dedicara a la escritura. “Una vez le enviaron un texto que escribí a Mutis. Tiempo después estaba yo visitando a mis papás cuando suena el teléfono y me dice mi papá: ‘Te habla Álvaro Mutis’. Cuando contesté, me dijo: ‘Guillermo, dedícate a escribir. Lo hiciste muy bien. ¡Felicidades!’. Gracias a él adquirí la confianza necesaria para poder seguir escribiendo y le dediqué un cuento, que se llama Nueva Orleans. A él le gustó mucho”, recordó el narrador, guionista y director de cine.
El periodista Juan Camilo Rincón habló acerca del jardín que tenía Mutis en su casa y cómo ese lugar, diferenciado de México, simbolizaba la Colombia que Mutis tanto quería: “El jardín es una representación de lo que es su poesía y lo que es su novela. Varias de las obras de Mutis narran el clima y la fauna de su Tolima, del clima colombiano. Pero un día, Juan Rulfo, uno de sus colegas, viendo que Mutis ya llevaba mucho tiempo en México, le preguntó: ‘¿Por qué no se nacionaliza?’, y Álvaro le respondió: ‘El día en que nazcan curubas en México’. Tiempo después, Rulfo le regalaría unas semillas de curuba y las sembró en su patio, sin embargo, él nunca dejó de ser colombiano. El patio de su jardín era su Colombia en el México que tanto amaba”.
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